Caen lunas que
desfilan,
flotando cautivas, en los ojos del paisaje,
sin percatarse de las
horas del reloj.
Un crepúsculo marchito
chapotea
con la música subido
al mástil
que pierde su sonrisa en la lejanía.
Quizás el fuego de
mis versos
pueda iluminar
el espejismo interior
proyectando entre mis manos
el brillo del sol en
las fachadas.
Mª Olga Vidal Vidal.
(11-05-2013).
1 comentario:
En tus versos
reina la luz.
Un gran abrazo Olga.
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