Busco un instante, sólo un instante
rescatado de la noche a pulso,
mientras el tiempo se desboca.
No hay nada detrás de la imagen
y el instante traslúcido se cierra.
Un traje de fuego me recubre,
ardo, sin consumirme
buscando en el agua tu mirada.
Un pasadizo de espejos se repite
como un fulgor
que pierde la
transparencia
y se congela como alma
gemela de la luna.
Me descubro
quebrada y blanca.
Hablo con el viento.
En un golfo de luz, el silencio,
se esparce en olas verdes
cuando dos se besan
y se reconocen,
en el espejo
de un arrecife de la tarde.
Mª Olga Vidal Vidal
(13-06-2013).
1 comentario:
Te quedó muy bien Olga.
Un beso
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