Un roble de cristal
llega con los párpados cerrados
a la presencia de
un colibrí.
El reflejo del canto
entre la espesura petrificado,
como hiedra que enreda el pensamiento, sostiene un árbol líquido
en la memoria que sueña y canta.
MªOlga Vidal Vidal.
(21-08-2013).
2 comentarios:
Precioso Olga.
Que siempre haya un canto
para alegrarnos la vida.
Un beso
Muy bonito, Olga, sabes que me gusta compartir cosas contigo. Muchas gracias.
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