domingo, 20 de abril de 2014

SOSPECHA


Se ahoga la palabra

en manos de una sospecha

que comprende la ignominia

de una flora salvaje.

Se adueña del ingenuo

con voz de panegírico

resentido,

 al acecho del engaño,

con la falsedad

de una noche de ceniza.

No habrá palabra

de  brisa oscurecida

porque navegas en el latido

que atraviesa

el agua imperceptible

bajo la tersa mirada de un espejo

 

Mª Olga Vidal Vidal

(20-04-2014)

1 comentario:

Marisa dijo...

La sospecha y el engaño
no puede enturbiar
el latido que navega
por un río cristalino.

Muy bueno Olga.

Un abrazo